El Pie Plano en los Niños

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Pie Plano se define por la ausencia del arco normal de la planta del pie. Sin este arco, los niños caminan apoyando toda la planta del pie en el suelo, cuando deberían apoyar solamente la punta, el talón y el borde externo de los pies. En raras ocasiones, hay pies planos dolorosos en los niños y pueden ser causados por una afección en la cual dos o más de los huesos en el pie crecen unidos o se fusionan. Esta afección se denomina Coalición Tarsiana.

El pie plano en el niño no es un problema grave, pero constituye una de las consultas más frecuentes en ortopedia infantil.

 

Las causas del pie plano de los niños

Es muy normal que los bebés tengan pies planos. La acumulación de grasas conciliada a la debilidad de los ligamentos y tendones, hacen que los pies de los bebés no presenten el arco interno en su planta. El arco interno se desarrolla poco a poco, a medida que la musculatura de los pies del bebé vaya fortaleciéndose. Es solamente a partir de los 2 o 3 años de edad, cuando el niño ya lleva uno o dos años caminando, que se podrá notar el arco interno en sus pies.

A partir de los 5 años el arco interno ya es aparente y seguirá aumentando de forma progresiva. En general las nenas suelen tener el arco algo más pronunciado que los nenes. Sin embargo, existe un amplio rango de normalidad en cuanto a la altura del arco longitudinal. De hecho, hasta un 20% de la población no llega nunca a desarrollar un arco longitudinal claro y presenta durante toda la vida unos pies planos flexibles indoloros y funcionales. Por ello, actualmente consideramos el pie plano flexible como una variante de la normalidad.

No se conoce aún cual es el mecanismo exacto que determina que un pie desarrolle el arco longitudinal en mayor o menor medida. No obstante, existen diferentes trabajos que demuestran la importancia de factores externos como el calzado. Estudios en países en desarrollo muestran una mayor presencia de pies planos entre los niños que usan zapatos que entre los que van descalzos. Parece que el hecho de ir descalzo favorece el desarrollo de la musculatura propia del pie, mientras que los calzados rígidos interfieren en este proceso. Por ello, actualmente se recomienda que el calzado del niño sea flexible.

Si el niño presenta dolor de pie, dolor en el tobillo o dolor en la parte baja de la pierna, puede ser síntomas de pie plano. En estos casos, los padres deben comentar sus dudas con el pediatra, quién hará una valoración y verá si necesita la atención de un Traumatólogo Infantil o no. Un diagnóstico adecuado solo puede ser determinado cuando el niño empiece a dar sus primeros pasos.

¿Qué hay que hacer ante un pie plano?

Básicamente hay que comprobar que se trate de un pie plano flexible y descartar el llamado pie plano rígido.

El pie plano rígido está provocado por una unión anómala entre huesos del pie, lo que conocemos como Sinostosis tarsiana. Ello provoca una alteración de la movilidad y un pie plano doloroso. El médico debe realizar una completa exploración músculo-esquelética del niño, con especial atención al tobillo y el pie. En la exploración general debe valorarse la hiperlaxitud ligamentaria que pueda contribuir al “hundimiento” del pie en carga. Es importante también estudiar el patrón angular y rotacional de las piernas y el patrón de marcha para descartar otros componentes de mala alineación esquelética.

Se realizan maniobras básicas para comprobar que si se trata de un pie plano flexible o no. Si la exploración es compatible con un pie plano flexible, normalmente no es necesario realizar estudios radiológicos. Si por el contrario, se trata de un pie plano rígido, probablemente habrá que realizar radiografías o tomografías para determinar el tipo de malformación ósea subyacente.

¿Cuál es el tratamiento más adecuado?

Los pies planos de los niños se pueden corregir con tratamientos sencillos, teniendo como base la realización de ejercicios que favorezcan el fortalecimiento de la musculatura de la planta de los pies, como caminar descalzo por la arena, caminar de puntillas y de talones, hacer movimientos circulares con las puntas de los pies, intentar agarrar objetos con los dedos de los pies. Cuando el pie plano es muy acentuado y flexible puede provocar dolores a los niños.

Se debe evitar el uso de calzados rígidos porque no permite un correcto desarrollo del pie.

 

Aparte de los dolores, los niños con pies planos pueden sentir calambres musculares así como otras molestias, por lo que es recomendable que lleven al niño a un especialista en Ortopedia Infantil. En casos como este, el especialista puede, aparte de los ejercicios, recomendar el uso de ortesis plantar (plantillas) o de calzados ortopédicos para disminuir el dolor. Las plantillas ortopédicas, duras o suaves, deben ser realizadas a medida para que realmente resulten efectivas y hagan de soporte para el arco del pie al introducirlo en el zapato. El uso de las plantillas suelen ser de entre tres a cuatro años de media. Entre los 5 y 10 años, según los expertos, es la mejor edad para corregir el pie plano. En los niños más mayores y los adolescentes también puede resultar recomendable hacer ejercicios de elongación de la Fascia Plantar y Tendón de Aquiles con fisioterapia.

 

Mientras los huesos de los niños continúen creciendo se puede mejorar la anatomía del pie. La edad máxima para revertir este cuadro es a los 15 años.

 

Solamente en los casos de pies planos rígidos que provocan dolores y alteraciones en la marcha de los niños, se puede aconsejar un tratamiento quirúrgico.

 

 

El mejor calzado para el pie plano

 

Cuando el niño empieza, de los 9 a los 14 meses, a querer levantarse solo, a apoyarse en los muebles y en todo lo que pueda para estar de pie, es aconsejable que consideres algunos consejos en cuanto al calzado que el niño debe utilizar:

              - Que el calzado sea ligero y hecho de un material poroso.

                - Que la suela del calzado sea plana, flexible, y que ofrezca adherencia.

                - Las laterales del calzado deben ser firmes.

                - La punta del pie debe tener una forma cuadrangular y no estrecha.

Es preferible que el tobillo esté libre y que se cambie el tamaño del calzado antes que el niño se queje de que sus dedos hacen presión por delante. Es importante también saber que no se debe obligar a un bebé a caminar antes de tiempo. Esto puede representar un gran esfuerzo para él, y generar algunos problemas.

Ante cualquier duda consulte a nuestros especialistas de traumatología infantil.

S.O.T.

Servicio de Ortopedia y Traumatología

Sanatorio "Clínica Modelo de Morón"