Defectos Oseos Postraumáticos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

   

 

     

 

      Históricamente, debido a los problemas implicados en el rescate inicial de las extremidades y la consiguiente dificultad de reconstruir grandes defectos del esqueleto, muchas fracturas con pérdida significativa de hueso fueron tratadas con amputación primaria. Las técnicas modernas de estabilización de fracturas y de reconstrucción de tejidos blandos produjo que muchas más extremidades gravemente lesionadas, con defectos óseos, puedan recuperarse en la fase aguda del tratamiento.

        Los Defectos Oseos Postraumáticos (DOPT) se producen por:

  • Traumas de alta energía que ocasionan fracturas expuestas, generalmente en fémur y tibia, con pérdida aguda de hueso por extrusión de los fragmentos, asociadas a un compromiso importante de las partes blandas;

  • ocurren en forma subaguda durante el desbridamiento quirúrgico de una fractura expuesta conminuta, en el cual se resecan los fragmentos desvitalizados

  • y también pueden verse en casos crónicos como seudoartrosis atrófica u osteomielitis difusa con grandes secuestros óseos.

       Una situación clínica frecuente son aquellos defectos óseos presentes en seudoartrosis u osteosíntesis infecta-das (osteomielitis) de fémur y tibia.

        Este problema altera drásticamente la calidad de vida del paciente, y pueden producir serias secuelas como:

  •  acortamiento disfuncional de la extremidad, deformidad angular; 

  •  rigidez articular; 

  •  trastorno irreversible de la marcha;

  •  riesgo de amputación.

        Los defectos óseos se clasifican en tres tipos:

        Tipo 1:  cuando la pérdida ósea afecta a menos del 50% del diámetro del hueso;

        Tipo 2:  si compromete más del 50%, pero se mantiene contacto en uno o más puntos de la cortical, y

     Tipo 3: llamados Defectos óseos segmentarios, cuando el defecto no posee continuidad en ningún punto de la cortical.

        La reconstrucción de un Defecto óseo segmentario no debe causar mayor morbilidad al paciente. Al término del tratamiento se debe lograr la consolidación manteniendo la longitud y alineación del hueso; erradicar la infección; y conseguir un rango articular funcional.

       Se han descrito varias opciones para reconstruir un Defecto óseo segmentario, dependiendo del sitio y el tama-ño del defecto, el estado del miembro y sus partes blandas, la edad del paciente, la disponibilidad de injertos óseos de banco y, por supuesto, de la experiencia del cirujano. Incluso, dentro del arsenal de tratamiento deberá considerarse la amputación. Ellos pueden ser: 

  • Autoinjertos óseos libres o vascularizados (Peroné vascularizado); 

  • Aloinjertos óseos molidos o estructurales,

  • Acortamiento con posterior distracción con tutor externo, clavo endomedular para alargamiento o la combinación de tutor externo con clavo endomedular standar.

  • Osteogénesis por distracción (corticodistracción) con tutor externo;

  • Transporte óseo;

  • Técnica descrita por Masquelet, que consiste en crear un tejido biológicamente activo, denominado membrana inducida, colocando temporalmente un espaciador de polimetilmetacrilato (PMMA) en el defecto óseo.