¿Cuánto Influye Internet en el Paciente?

       

 

 

 

 

 

       

 

El aumento de la información sobre salud disponible en Internet replantea la relación entre médico y paciente.


Internet está cambiando hábitos en muchos aspectos de nuestra vida gracias a nuevas posibilidades, entre las que destacan el e-mail, los periódicos electrónicos, la banca virtual, el comercio electrónico o el intercambio de archivos fotográficos o de sonido.

De un modo más discreto pero con igual intensidad, Internet está haciendo cambiar los hábitos del paciente, es cada vez más usuario y está más experimentado en la navegación on line. No en vano, se habla del fenómeno citado como "el paciente informado".

Lo que equivaldría a decir, como afirmaba recientemente The Wall Street Journal Europe, que el buen paciente ya no es callado y pasivo, sino que está mejor informado sobre su enfermedad y contrasta dicha información con su médico u otros profesionales.

Evidentemente, el marco informativo global que Internet posibilita no sólo afecta al usuario sino también al colectivo profesional médico tanto en su trato al paciente, como en la relación con otros profesionales, como en disponer de métodos de formación continuada más accesibles.

Tal y como afirmaba al citado medio de comunicación internacional el Dr. Tom Ferguson, miembro investigador de Pew Internet and American Life Project, "no puede persistir la idea de que cuando en una consulta se encuentran un médico y un paciente, el que tiene más y mejor información es el médico. Es más, de quien más aprendo actualmente es de los pacientes".

En los siguientes párrafos, trataremos de aclarar los aspectos más relevantes vinculados a esta metamorfosis de los conceptos de paciente y médico, así como los mecanismos de creación de confianza en el usuario desde las webs especializadas en contenidos médicos.

Información de salud en Internet

   

"Uno de los grandes retos de Internet es establecer a nivel mundial un estándar ético y de calidad para los contenidos médicos on line".

Punto de partida: la confianza desde la calidad

Son decenas de miles las webs especializadas en contenidos médicos, desde las personales a las comerciales, pasando por las académicas, las vinculadas a asociaciones o las publicaciones especializadas periódicas.

Entre tal volumen de información y la relativa inexperiencia de los usuarios de internet, son varias las preguntas previas que nos podemos hacer a la hora de sentarnos frente a la computadora y buscar información sobre la enfermedad que nos preocupa.

¿Qué es lo que debe tener una web de contenidos de salud? ¿Cómo ha de presentar dichos contenidos para que un usuario escoja dicha web como referencia en la comprensión de su enfermedad? ¿Existe algún modo de certificación de estos contenidos que, como usuario y paciente, considero interesantes y útiles?

Como respuesta a las preguntas anteriores y para eliminar la incertidumbre del usuario ante tal volumen de información, así como para estimular su confianza en los contenidos médicos disponibles en la red, existen entidades que surgen desde colectivos profesionales y que se presentan como órganos acreditativos de la calidad informativa de una web, partiendo del establecimiento de unos criterios de rigor informativo.

 

El paciente informado

Ya hemos indicado que el paciente actual cada vez es menos pasivo y puede tener en Internet una valiosa herramienta de documentación y de contraste con la información aportada por su médico.

De hecho, la red permite llegar a múltiples sitios web que informan en diferentes grados de profundidad sobre una determinada enfermedad.

Un informe desarrollado en EE.UU. por Pew Internet y denominado "La revolución on line en el cuidado de la salud: Cómo Internet ayuda a los norteamericanos a cuidarse mejor" revela que el 92% de los encuestados encontraron información de salud útil en su última conexión a Internet, y que para el 41% de dicho colectivo la información encontrada on line resultó determinante para decidirse a consultar al médico, para conocer el tratamiento de su enfermedad o para orientar las dudas con las que preguntar a su médico habitual.

No en vano, los usuarios que padecen una enfermedad que reviste cierta gravedad están dispuestos a pagar por conseguir información que les proporcione el mejor tratamiento posible.

¿Cuáles son los nuevos medios que proporciona Internet al paciente-usuario?

  • Comunidades virtuales de pacientes de una enfermedad concreta o webs especializadas en contenidos sobre dicha dolencia.

  • Suscripción a boletines vía correo electrónico sobre temas médicos generalizados o especializados.

  • Canales de chat (charla escrita interactiva y on line) para personas interesadas en compartir información sobre una misma enfermedad.

  • Envío y recepción de pruebas diagnósticas (por ejemplo, análisis) vía correo electrónico.

  • Acceso a través de la web a la información propia de Centros Médicos Profesionales, Académicos y de Investigación.

  • Servicios de consulta on line a médicos a través de webs especializadas a modo de consulta de segunda opinión.

  • Congresos virtuales cuyos contenidos el usuario puede seguir a distancia on line.

Todas las vías de documentación citadas hacen que el paciente de hoy esté más preparado para comprender y comunicar su dolencia. Esto hace que también sea más exigente con la información que le ha de facilitar su médico habitual.

A veces la cantidad de información consultada on line no tiene por qué llevar necesariamente al usuario a una comprensión total de la enfermedad que padece. Es fundamental que el usuario y paciente conciba que toda la información que recopile en Internet debe ser un complemento y no un sustituto de la consulta presencial con el médico. "Sería muy positivo que el médico orientara al usuario en cuanto a criterios de búsqueda y selección de información en la red".

El médico on line

El profesional médico, ante el rápido crecimiento del número de pacientes que buscan información en Internet, puede sentirse amenazado ante la falta de tiempo para documentarse mejor vía Internet y poder dar mejor atención a sus pacientes más exigentes.

Tal y como afirmaba The Wall Street Journal Europe, es normal que muchos doctores aún no estén acostumbrados a que los pacientes cuestionen sus opiniones, así como que se sientan incómodos debido a que sus pacientes consulten otras fuentes de información y consejo.

Sería muy positivo que el médico orientara al usuario en cuanto a criterios de búsqueda y selección de información en la red. A este respecto están surgiendo webs especializadas que ofrecen a los usuarios guías y ayuda para la búsqueda de información de salud en Internet.

Una encuesta a más de 3.000 pacientes de varios países que ha elaborado Nuance Healthcare Iberia desprende que hasta el 40% de ellos se siente apresurado cuando acude a la consulta médica. Eso favorece que busquen información por su cuenta a través de internet. La encuesta tiene como objetivo conocer mejor la relación entre médico y paciente y el papel que juega la tecnología en las consultas. 


Más de un tercio de los pacientes reconoce pasar menos de diez minutos con su doctor durante la visita, por lo que tanto pacientes como doctores tienen muy ajustado el tiempo para exponer los problemas y realizar una evaluación. Muchas veces los pacientes prefieren buscar en Google antes de acudir a la consulta para ir más preparados y exponer con más claridad los posibles problemas que puedan sufrir.


Se consolida la automonitorización del paciente. El 80% de ellos se siente implicado en su propia salud y acuden a las visitas con diferentes recursos: el 68% acude ya cono una lista de preguntas preparadas. El 39% ha consultado recursos online de antemano; y el 20% trae datos médicos personales de fuentes externas.


Los pacientes califican la tecnología como una mejora y consideran que debería tener un rol de apoyo en las relaciones entre médico y paciente. También consideran importante la relación personal que se establece con los médicos mediante contacto visual, apretón de manos, conversaciones individuales y privacidad en la consulta.

 

Más confiado cuando el médico utiliza nuevas tecnologías

Otra de las conclusiones del estudio es que prácticamente todos los pacientes indican sentirse cómodos cuando su doctor utiliza tecnología durante la consulta. El 58% cree además que tiene un impacto positivo en su experiencia global, sobre todo cuando se utiliza de modo colaborativo para educar o explicar.


Pero también tiene su impacto negativo, ya que, como indica Javier Viver, de Nuance Healthcare Iberia, el uso del historial médico electrónico y la obligación legal de documentar la historia del paciente hacen que los doctores tengan menos tiempo para sus pacientes, pues tienen que pasar más tiempo delante de la computadora.


Como conclusiones, los pacientes están de acuerdo en que los doctores no deberían perder en lo que a calidad médica se refiere: el 73% tiempo para hablar; un 66% comunicación verbal de recomendaciones específicas, y el tercer factor sería el contacto visual con los doctores.

S.O.T.

Servicio de Ortopedia y Traumatología

Sanatorio Clínica Modelo de Morón