Artrosis Subastragalina

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La articulación subastragalina es la conformada entre el astrágalo y el calcáneo, en la región posterior del pie. Junto con la rodilla, la esta articulación, cumple un papel fundamental en la amortiguación del peso del cuerpo, con los apoyos o los impactos, al caminar, correr o saltar.

La causa más común es una lesión traumática, bien por microtraumatismos a repetición o por una fractura, del calcáneo o del cuerpo o de la cola del astrágalo. La parte posterior de la articulación (subastragalina posterior) es la más frecuentemente afectada.

Otras causas son las enfermedades autoinmunes, como la artritis reumatoide, las infecciones, las secuelas de fracturas del calcáneo, las deformidades congénitas no corregidas de la posición del astrágalo o del calcáneo o la disfunción del tendón tibial posterior.

 

Cuadro clínico

Los pacientes con artrosis sintomática del retropié se quejan, a menudo, de dolor, hinchazón y rigidez de la parte posterior del pie y en la zona lateral y posterior del tobillo, que empeora al caminar por un terreno irregular, correr o hacer deporte. El dolor suele mejorar con el reposo o con el uso de zapatos especiales.

 

Diagnóstico

Los traumatólogos debemos analizar las alteraciones de la marcha, la posición de los pies, y la alineación general, identificando el pie varo o valgo, si existen deformidades y si son flexibles o no, si se corrigen con las diversas posiciones. La exploración clínica objetiva hinchazón o rigidez de la articulación subastragalina al mover el retropie de lado a lado, en eversión y supinación.

La radiografía es fundamental para una correcta evaluación de la alineación y del grado de artrosis de la articulación subastragalina y de las articulaciones vecinas.

 

Artrosis de tobillo y subastragalina posterior

 

Tratamiento conservador de la artrosis subastragalina

El objetivo del tratamiento es limitar el movimiento doloroso de la articulación, acomodar la pisada, corregir el mal alineamiento y aliviar y descargar los puntos de presión.

El tratamiento conservador de la artrosis subastragalina se basa en recomendaciones para ralentizar la progresión de la enfermedad.

Algunas de ellas son:

  • No caminar, correr o saltar demasiado por terreno irregular.

  • Realizar terapia física y ejercicios sin impacto: piscina, bicicleta (ayudan a la movilidad, la propiocepción y la fuerza)

  • Modificar la actividad física evitando actividades que provocan dolor.

  • En caso de sobrepreso seguir una dieta para adelgazar, junto a los ejercicios descritos.

  • Medicamentos analgésicos o anti-inflamatorios no esteroideos.

  • Modificación del calzado, uso de aparatos ortopédicos o correctores personalizados para estabilizar la articulación y también la articulación medio tarsiana.

  • En las fases iniciales, pueden ayudar los protectores de cartílago, las infiltraciones intra-articulares de ácido hialurónico, el plasma rico en plaquetas o el suero autólogo condicionado (Orthokine®).

 

Tratamiento quirúrgico de la artrosis subastragalina

Se recurre al tratamiento quirúrgico cuando el dolor del paciente es incapacitante y le impide hacer una vida normal.

La operación consiste en hacer una fusión o artrodesis de la articulación. Está indicada en los casos de artrosis o artritis con dolor, inestabilidad o deformidad de la articulación, que no han mejorado con el tratamiento conservador.

La pérdida de movilidad para el paciente es mínima pues la enfermedad ya va limitando el movimiento. Generalmente el paciente conserva una movilidad residual, pero dolorosa, por lo que anular del todo ese resto de movilidad permite eliminar el dolor y mejorar la función del resto de las articulaciones del tobillo y del pie.

S.O.T.

Servicio de Ortopedia y Traumatología

Sanatorio Clínica Modelo de Morón